Pero sigo siendo el Rey

Pero sigo siendo el Rey

Pero sigo siendo el Rey 1200 675 maxrebo machos

Como cualquiera de nosotros, los reyes también mueren y se convierten en polvo. Nadie sabe en qué momento un improvisto vendrá y nos dejará sin vida o sin la ilusión de vivirla. Hace 3000 años, el rey Saúl gobernaba Israel, su heredero era Jonatán y Mefiboset (Mefi) su nieto. Durante una batalla, Saúl y Jonatán murieron y la niñera de Mefi, al enterarse de la tragedia, sacó apresuradamente al niño del palacio real pasando lo inesperado: el niño cayó y quedó lisiado de sus pies. En un instante Mefi pasó, de ser heredero al trono, a ser un paralitico sin papá, sin abuelo, sin futuro. ¿Qué peor tragedia puede pasarte en un solo día? Mefi creció y vivió en un pueblo llamado Lodebar (lugar desértico y de olvido); pero de pronto aparece en escena un rey llamado David, quien fuera el mejor amigo de Jonatán (papá de Mefi), y pregunta a sus colaboradores: “¿hay alguien de la casa de Jonatán a quien pueda hacer yo misericordia?” En ese instante, y sin que nadie lo imaginara, Mefi es invitado a una cena de gala en el Palacio Real… y de estar en un lugar olvidado y sin esperanza, lisiado de sus pies, de pronto es llevado de vuelta al palacio que un día, siendo un niño, le perteneció.

Tal vez hayas vivido tragedias en tu vida que te orillaron a auto confinarte y ahora estás en un cuarto sin esperanza y no sabes como salir de el; o tal vez hiciste algo muy malo y caíste tan bajo que no puedes siquiera mirar de frente. El hecho es que ahora estás “lisiado de tus pies”. Lo que hoy te quiero decir es que no importa lo que hayas hecho o que tanto te hayan menospreciado…lo que realmente importa hoy es que hay un rey que te invita a cenar a su mesa. Ese rey es diferente a los reyes de esta tierra, y un día te creó con un diseño original perfecto, pero en el andar de la vida algo pasó y el plan original cambió de curso (esto se llama libre albedrío). De pronto ya eras otro y tus pies estaban paralizados.

La Biblia nos dice que el rey David no solo cenó un día con Mefi, sino que también lo aceptó en el palacio como unos de sus hijos. Yo no te conozco, pero Dios si, Él conoce todo de ti y hoy quiere sanar tus heridas y darte dignidad, pero sobre todo quiere que te quedes a vivir en su casa.

Apocalipsis 3:20 dice que Jesucristo está tocando la puerta de tu corazón para entrar y cenar contigo. Hoy te invito a que le abras tu corazón… y vuelvas a vestirte como lo que eres, el hijo del Rey.

#MachosBien
@SergioQuezada MB

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